La economía circular es un concepto económico que se
interrelaciona con la sostenibilidad, y cuyo objetivo es que el valor de los
productos, los materiales y los recursos (agua, energía,…) se mantenga en la
economía durante el mayor tiempo posible, y que se reduzca al mínimo la
generación de residuos. Se trata de implementar una nueva econom
ía, circular -no lineal-, basada en el principio de «cerrar el ciclo de vida» de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.
Aspectos de la economía circular
La economía circular es la intersección de los aspectos
ambientales y económicos.
El sistema lineal de nuestra economía (extracción,
fabricación, utilización y eliminación) ha alcanzado sus límites. Se empieza a
vislumbrar, en efecto, el agotamiento de una serie de recursos naturales y de
los combustibles fósiles. Por lo tanto, la economía circular propone un nuevo
modelo de sociedad que utiliza y optimiza los stocks y los flujos de
materiales, energía y residuos y su objetivo es la eficiencia del uso de los
recursos.
La economía circular es generadora de empleo. El sector de
la gestión de los residuos representa en España miles de puestos de trabajo.
En un contexto de escasez y fluctuación de los costes de las
materias primas, la economía circular contribuye a la seguridad del suministro
y a la reindustrialización del territorio nacional.
Los residuos de unos se convierten en recursos para otros.
El producto debe ser diseñado para ser deconstruido. La economía circular
consigue convertir nuestros residuos en materias primas, paradigma de un
sistema de futuro. Finalmente, este sistema es un sistema generador de empleo
local y no deslocalizable.
Funcionamiento de la economía circular
La economía circular descansa en varios principios:
- La
eco-concepción: considera los impactos medioambientales a lo largo del ciclo de
vida de un producto y los integra desde su concepción.
- La ecología
industrial y territorial: establecimiento de un modo de organización industrial
en un mismo territorio caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y
de los flujos de materiales, energía y servicios.
- La economía de la
“funcionalidad”: privilegiar el uso frente a la posesión, la venta de un
servicio frente a un bien.
- El segundo uso:
reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no se
corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.
- La reutilización:
reutilizar ciertos residuos o ciertas partes de los mismos, que todavía pueden
funcionar para la elaboración de nuevos productos.
- La reparación:
encontrar una segunda vida a los productos estropeados.
- El reciclaje: aprovechar los materiales que
se encuentran en los residuos.
- La valorización:
aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.
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