LA REVOLUCIÓN VERDE
La revolución verde fue un gran incremento de la producción agrícola
gracias al estadounidense Norman Borlaug a partir del 1940, desde ese momento, la
producción agrícola ha ido aumentando continuamente, a un ritmo que ha superado
con creces al muy importante aumento de la población, hasta alcanzar una
producción de calorías alimenticias que serían suficientes para toda la
humanidad, si estuvieran bien repartidas.
Este crecimiento se ha conseguido aumentando el rendimiento
de las tierras de cultivo, vamos, consiguiendo mayor producción. el aumento de
productividad se ha conseguid con la difusión de nuevas variedades de cultivo de
alto rendimiento,
unido a nuevas prácticas de cultivos que usan grandes cantidades de fertilizantes, pesticidas, tractores y otra maquinaria pesada.
Algunos de los logros más espectaculares de la revolución
verde fueron el desarrollo de variedades de trigo, arroz y maíz con las que se
multiplicaba la cantidad de grano que se podía obtener por hectárea. Cuando a
lo largo de los años 1960 y 1970 se fueron introduciendo estas mejoras en
Latinoamérica y Asia, muchos países que hasta entonces habían sido deficitarios
en la producción de alimentos pasaron a ser exportadores. Así la India, país
que sufría el azote de periódicas hambrunas, pasó a producir suficiente cereal
para toda su población; Indonesia que tenía que importar grandes cantidades de
arroz se convirtió en país exportador
PROBLEMAS CON LA
REVOLUCIÓN VERDE
Los beneficios traídos por la mejora agrícola de la llamada
Revolución Verde son indiscutibles, pero han surgido algunos problemas. Los dos
más importantes son los daños ambientales, y la gran cantidad de energía que hay que emplear en
este tipo de agricultura. Para mover los tractores y otras máquinas agrícolas
se necesita combustible; para construir presas, canales y sistemas de
irrigación hay que gastar energía; para fabricar fertilizantes y pesticidas se
emplea petróleo; para transportar y comerciar por todo el mundo con los
productos agrícolas se consumen combustibles fósiles. Se suele decir que la
agricultura moderna es un gigantesco sistema de conversión de energía, petróleo
fundamentalmente, en alimentos
Como es fácil de entender la agricultura actual exige
fuertes inversiones de capital y un planteamiento empresarial muy alejado del
de la agricultura tradicional. De hecho de aquí surgen algunos de los
principales problemas de la distribución de alimentos. El problema del hambre
es un problema de pobreza. No es que no haya capacidad de producir alimentos
suficientes, sino que las personas más pobres del planeta no tienen recursos
para adquirirlos.
Para los próximos decenios se prevé que si bien la
producción agrícola aumentará más rápidamente que la población mundial, este
aumento será más lento que el actual. Esta disminución refleja algunas
tendencias positivas. En muchos países la gente come hoy todo lo que desea, por
lo que ya no hace falta aumentar la producción. Pero también refleja la triste
realidad de centenares de millones de personas que necesitan desesperadamente
más alimentos pero que no pueden comprarlos a los precios que animarían a los
agricultores a producir más. Subir al comienzo de la página
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